La salud digestiva influye mucho más de lo que creemos en nuestro bienestar general. Hinchazón, pesadez, malestar o irregularidad intestinal son señales frecuentes que muchas personas normalizan, cuando en realidad el cuerpo está pidiendo atención.
Cuidar la digestión no requiere soluciones extremas, sino pequeños hábitos sostenidos.
Hábitos que favorecen una buena digestión
- Comer despacio y sin distracciones, ayudando al cuerpo a procesar mejor los alimentos.
- Incluir fibra a través de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Mantener una buena hidratación, clave para el tránsito intestinal.
- Respetar horarios de comida, dando regularidad al sistema digestivo.
El rol del estrés
El estrés impacta directamente en la digestión. Comer apurados, tensos o preocupados puede generar molestias. Buscar momentos de pausa también es parte del cuidado digestivo.
Movimiento y digestión
Moverse a diario, aunque sea caminar, ayuda a estimular el funcionamiento intestinal y mejora la sensación de bienestar general.
💬 Cierre:
Escuchar las señales digestivas es una forma de autocuidado. Pequeños cambios diarios pueden marcar una gran diferencia en cómo te sentís. ¿Cuál de estos hábitos podrías empezar a aplicar hoy?